Buscando alternativas para la subida al puerto de Alisas encontramos este ascenso por pistas asfaltadas que nos deja a mitad de puerto, cerca de una bonita bajada hacia el valle de Matienzo, espléndido, rasgado por jirones de niebla que descendían desde la montaña. El regreso lo hacemos por la dura subida de Bustablado hacia El Picón realizada en la ruta 22a.
Salimos de Liérganes dirigiéndonos hacia La Cavada por la carretera. Allí nos internamos en el pueblo avanzando en dirección Sureste mientras contemplamos bonitas muestras de arquitectura rural. Después de pasar junto a la iglesia de San Juan seguimos hacia Arronte y luego hacia el Barrio de Arriba. Aquí hay que tomar un camino semiescondido que parte entre el arroyo de Revilla y una nave ganadera, en paralelo a la carretera general. Enseguida comenzamos a ascender hacia el barrio de Calleja de Alisas y luego Ideopuerta. Después de un tramo más tendido, entre árboles, alcanzamos la carretera general que sube hacia el puerto de Alisas.
Tomamos la carretera hacia la derecha y dos curvas después la abandonamos por una pista que sale por la izquierda. Pasamos junto a unas cabañas pasiegas y descendemos hacia Matienzo mientras contemplamos bellas estampas del valle. La pista es ciclable cuando está seca, pero si está húmeda hay bastante barro y en algún tramo corto tenemos que desmontar. Poco a poco vamos llegando hacia el valle, donde seguimos por carretera hacia el Sur, en dirección al puerto de la Cruz de Usaño.
En el puerto descendemos hacia Riva, donde tomamos la carretera hacia la derecha en dirección a Arredondo. En este pueblo, capital del Mundo, seguimos recto e iniciamos la subida al puerto de Alisas, desviándonos al poco hacia la izquierda en dirección a Bustablado. Ya en el pueblo comienza la dura subida hacia el alto de El Picón, durante la cual podemos admirar hermosas vistas del valle del río Asón.
Al legar arriba tenemos bonitas vistas del macizo de las Enguinzas, al otro lado del valle del Miera. Cresteamos durante un tramo largo en dirección Norte hacia el pico La Garma. Poco antes de alcanzarlo sale una pista hacia la izquierda que en un descenso trepidante nos lleva al fondo del valle en Mirones. Desde allí unos pocos kilómetros de carretera nos llevan a Liérganes, final de esta interesante ruta.