Una de las rutas más espectaculares que podemos hacer por el Norte de Burgos es el recorrido de los Cañones del Ebro. El río fluye entre acantilados de roca caliza que se alzan majestuosos, coronados por curiosas formaciones rocosas. La ruta atraviesa en buena parte senderos que discurren por un vistoso bosque de ribera, por lo que es una buena opción para un día caluroso de verano, como el que disfrutamos en esta ocasión.
Salimos de Quintanilla-Escalada y tomamos una pista que se inicia en la margen izquierda del río justo antes del puente. La pista discurre junto a un canal que alimenta una central hidroeléctrica situada río abajo. La mañana es fría pues esta es una zona muy sombría. Podemos contemplar desde el principio las abruptas paredes calizas que flanquean el cañón del río Ebro. La pista va en dirección Sur hasta unas curvas amplias del río donde se desvía hacia el Este, luego hacia el Norte y de nuevo hacia el Este, hasta llegar a la central hidroeléctrica. Aquí hay un paso del río al que se llega desde el sendero que por la margen derecha viene desde Valdelateja.
Al pasar la central la pista se convierte en un divertido sendero que atraviesa el bosque de ribera, siempre muy cerca del río. Alcanzamos una bifurcación en la que por la izquierda se puede subir hacia Pesquera de Ebro. En lugar de ello seguimos por la derecha para prolongar un poco más el tramo de sendero junto al río. Después de un amplio rodeo amplio llegamos al pueblo y visitamos sus calles, pintorescas.
Salimos del pueblo por el Oeste y seguimos el camino que transcurre por la margen izquierda del Ebro entre campos de cultivo y zonas boscosas. Luego el camino comienza su ascenso hacia el pueblo de Turzo. Aunque hay algo de sombra el calor aprieta y sudamos mientras nos dirigimos hacia el pueblo. Alcanzado el pueblo seguimos en fuerte ascenso por una pista que se abre camino entre campos de cultivo. Pronto llegamos a la carretera nacional.
Seguimos la carretera unos metros hacia la derecha para tomar enseguida una pista que se desvía en descenso hacia la izquierda. Pronto podemos contemplar la hermosa vista del pueblo de Orbaneja del Castillo, situado en el interior del cañón del Ebro y rodeado por magníficas paredes calizas. Seguimos descendiendo por la pista y al poco llegamos al pueblo. Recorremos sus calles y contemplamos la belleza de su arquitectura, con las casas distribuidas junto a un arroyo que procede de la Cueva del Agua.
Tras visitar el pueblo bajamos a la carretera donde giramos a la izquierda para buscar el puente que nos permite cruzar el río hasta el sendero del Ebro. Lo tomamos hacia la derecha, río arriba, para dirigirnos hacia la cascada del Tobazo. Este tramo tiene bastante sube-baja, con tramos cortos de fuerte pendiente. El avance es lento y poco a poco llegamos al desvío que tomamos a la izquierda para subir hacia la cascada. Es verano y tiene muy poca agua, pero aún así es un enclave muy bonito, con una poza de aguas cristalinas en la que podemos refrescar el intenso calor.
Dejamos la cascada y seguimos por una pista hacia Villaescusa de Ebro. Allí cruzamos el río para regresar a Orbaneja por la carretera, pues se hace un poco tarde. El Orbaneja cruzamos de nuevo el río para retomar el sendero del Ebro en el tramo que nos lleva hacia Quintanilla-Escalada, donde termina esta magnífica ruta.