El ascenso a una de las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica se recompensa con esa emocionante sensación de tocar el cielo viendo todo el mundo a tus pies. En esta ocasión ascenderemos al pico Valdecebollas (2140m) situado junto a la Sierra de Peña Labra. Saldremos de Izara y atravesaremos territorio colonizado por el oso, compartiendo el principio del recorrido con la ruta 80. El regreso será por el bello enclave de Brañosera.
Salimos de Izara en un día magnífico de principios del verano. Comenzamos la ruta ascendiendo por la boscosa ladera del Monte Mayor, no sin cierta aprehensión por el reciente ataque de un oso en este mismo bosque. Este bonito tramo de bosque de roble acaba en el collado de Somahoz, donde atravesamos la carretera para tomar una pista que sigue en ascenso en dirección Oeste por la Sierra de Híjar. Es un recorrido muy bonito que nos acerca a la Cuenca Vitor.
Seguimos hasta alcanzar un cruce que tomamos ascendiendo hacia la izquierda. De frente seguiríamos hacia Gulatrapa. Pasamos por encima de la Cuenca Bucer, donde pasta abundante ganado. Junto al Cueto de la Braña hacemos un alto para descansar un poco y tomar el bocadillo. Seguimos por la izquierda por una pista que en suave ascenso nos lleva hacia el pedregoso Camino de la Guerra. Es un tramo técnico pero muy bonito, situado casi en la cresta de la Sierra de Peña Labra.
Al acabar el tramo pedregoso seguimos por la cresta en dirección al Pico Sestil. La última parte del ascenso es complicada por la pendiente y el estado del camino. Hay que desmontar en algunos tramos, pero enseguida llegamos a la cumbre, donde se puede contemplar el circo glaciar cercano al Refugio del Golobar.
Desde el Sestil se divisa ya el camino que acaba en el pico de Valcecebollas. Al principio es un sendero fácil. El último tramo se debe hacer porteando la bicicleta ya que es muy rocoso y de fuerte pendiente. Afortunadamente es un tramo corto y enseguida podemos hacer cumbre, admirando las hermosas vistas de los Picos de Europa y la Sierra de Peña Labra.
Tras un rato en la cumbre comenzamos el descenso por una pista que sale hacia el Suroeste y luego gira hacia el Sureste en dirección a Brañosera. Es un descenso largo y divertido. En Brañosera nos paramos a leer el famoso Fuero escrito en una placa en el centro del pueblo. Luego continuamos por la carretera ascendiendo hacia el cruce con la carretera del Refugio del Golobar. Allí seguimos de frente hacia Salcedillo y el collado de Somahoz.
Descendemos hacia el Norte un trecho, atentos a una pista que sale desde la carretera hacia la derecha. Es un descenso muy pedregoso y algo técnico, que nos lleva hacia Suano. Seguimos finalmente por la carretera hacia Izara, donde termina esta fantástica ruta.