El Pico Jano con 1450 metros de altura y situado casi en el centro de la comarca de Liébana es un mirador privilegiado para contemplarla en casi toda su extensión. También nos ofrece preciosas vistas de las montañas que la convierten en un enclave tan especial: los Picos de Europa al Norte, Peña Sagra al Sureste, y la Montaña Palentina al Suroeste. El ascenso desde La Vega nos llevará también a la impresionante Cruz de La Viorna situada encima del mismo Potes.
Iniciamos la ruta en La Vega, en una mañana espléndida del inicio del verano. Promete ser un día caluroso. Los primeros kilómetros son por una carretera secundaria que nos lleva a los pueblos de Campollo y Maredes. En este último tomamos la pista que sigue por la izquierda del pueblo y asciende hacia la Collada de Maredes. Debemos estar atentos a un desvío a la derecha que nos llevará en un exigente ascenso hacia las inmediaciones del Alto de San Martín, y luego ya en corto descenso hacia la Cruz de la Viorna.
La Cruz sorprende por su gran tamaño, que no se adivina al verla desde Potes. Arriba han subido muchos excursionistas a pie y todos contemplamos bellas vistas de los Picos de Europa y de Potes debajo.
Iniciamos el regreso hacia la Collada de Maredes por la misma pista. Al llegar al cruce seguimos por la derecha en un fuerte ascenso que nos lleva hacia la cresta de la Sierra de Fuente Castrada. Desde la cresta podemos asomarnos y contemplar de nuevo los Picos, con el enorme argayo que amenaza al pueblo de Sebrango en primer plano. Continuamos el ascenso por la pista. Debemos dejar una primera cumbre a la derecha y seguir por el sendero hacia la cumbre final del Pico Jano. Nos detenemos allí un buen rato a contemplar las impresionantes vistas.
Para el descenso seguimos el sendero hacia el Sur y enseguida llegamos a una pista que baja serpenteante. Sobre la cota de 1100 metros nos desviamos a la izquierda unos metros para contemplar la bella laguna del Pico Jano, que es un embalse artificial rodeado de bosque. En el agua se refleja la Montaña Palentina, con Peña Prieta resaltando como su punto más destacado. Rodeamos la laguna por el sendero y luego volvemos a la pista para finalizar el descenso hacia Dobárganes. En el pueblo hay varias opciones para el regreso, pero ya es tarde y elegimos la más rápida, por la carretera hacia la general. Pasamos por Enterrías, Bores y Vada y rápidamente finalizamos el descenso en La Vega, donde acaba esta magnífica ruta.