En esta ruta conoceremos la zona suroccidental de Valderredible y las zonas próximas de la provincia de Palencia. Visitaremos interesantes pueblos bien cuidados, así como los restos abandonados del pueblo palentino de Las Navas de Sobremonte, con ruinas de una iglesia probablemente románica. Finalmente visitaremos la bonita formación kárstica de Covalagua, donde cuevas, lagunas y bosques se alternan en una visita que transcurre por bellos senderos.
Iniciamos la ruta en San Andrés de Valdelomar, donde encontramos un bonito museo etnográfico bien cuidado. Salimos por una pista que se dirige al Noroeste paralela a la carretera. A la altura de Cezura giramos a la derecha para ascender hacia el Norte por una pista que termina en la carretera SV-6302. Giramos a la izquierda en la carretera y tras un corto recorrido giramos a la derecha por el camino de la granja de Munilla. Hay que estar atentos al llegar a un cortafuegos ancho pues hay que saltar un cercado para seguir por el camino que va paralelo al cortafuegos, por el Norte.
Pasamos por la granja de Munilla donde unos perros ladran a nuestro paso y continuamos hacia el Nordeste hasta llegar al pueblo abandonado de Las Navas de Sobremonte. Debemos atravesar multitud de portillas de ganado para llegar a las ruinas de la iglesia románica, que tiene además una necrópolis medieval. Es una lástima que queden en el olvido estas muestras de nuestra historia. Salimos cruzando de nuevo varias portillas y giramos luego hacia el Sur para descender hacia el Arroyo de Ontañón. Aunque estamos ya cerca de San Cristóbal tomaremos un desvío hacia el Norte para conocer el monte de la Rasa. Tras un recorrido circular por el monte descendemos a San Cristóbal del Monte.
En el pueblo, bonito y bien cuidado, paramos un rato para descansar junto a la iglesia románico-renacentista de San Cristóbal. Salimos del pueblo por la carretera SV-6302 y pocos kilómetros más adelante giramos a la izquierda para ascender por un ancho cortafuegos hacia el alto de La Hoya. En el alto giremos a la izquierda por otro cortafuegos por el que descendemos al camino de Castrillo a San Cristóbal, que tomamos hacia la derecha. Es un bonito descenso hacia el Molino del Ventorro, desde el que accedemos a Castrillo de Valdelomar.
Seguimos desde el pueblo por una carretera hacia el Este, y enseguida tomamos un desvío a la derecha para ascender hacia el Monte Ahedo. El recorrido asciende poco a poco hacia el páramo de La Lora y nos lleva a través de un bonito robledal hacia el sendero que se interna en Covalagua. Es un delicioso sendero por zonas boscosas por el que llegamos a una tranquila laguna en la que paramos a refrescarnos.
Continuamos por el sendero para salir de Covalagua y luego emprendemos el regreso, primero pasando por Revilla de Pomar y tras un rápido paso por pistas en campos agrícolas llegamos a San Martín de Valdelomar, y de allí al final de la ruta en San Andrés.